Fasciotomía y síndrome compartimental

Fasciotomía y síndrome compartimental
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Síndrome compartimental y Fasciotomía

El síndrome compartimental es la disminución anormal del flujo sanguíneo de los músculos y los nervios que están alrededor como consecuencia del aumento de la presión de los tejidos.

Las lesiones que dejan como resultado hematomas o líquido inflamatorio son uno de los principales causante de esta afección, además de las fracturas óseas.

Los músculos que normalmente se ven afectados por el síndrome compartimental son aquellos que están en una cámara poco elástica rodeados por una envoltura de tejido que recibe el nombre decía.

Cuando una persona sufre un hematoma o una lesión con líquido inflamatorio la fascia no permite la expansión de la musculatura que está en su interior, causando de esta manera una gran presión sobre los vasos sanguíneos.

Esta presión sobre los vasos sanguíneos y nervios no permite el flujo normal de sangre lo que ocasiona un trastorno circulatorio, siendo este el causante del síndrome compartimental.

Normalmente el síndrome compartimental afecta la pantorrilla y los antebrazos, aunque puede verse afectada por este síndrome cualquier otra parte dl cuerpo donde el musculo este rodeado por la fascia.

El síndrome compartimental o Fasciotomía crónico se caracteriza por un fuerte dolor a la hora de hacer ejercicio pero desaparece luego de mantenerse en reposos, este tipo de síndrome no necesita intervención quirúrgica.

Bastara con colocar la zona afecta en posición baja, evitar esfuerzos y aplicar frio. Mientras que el síndrome compartimental agudo si debe tratarse como una emergencia médica para aplicarse las medidas terapéuticas rápidas para evitar intervenciones quirúrgicas.

Causas del síndrome compartimental

El síndrome compartimental puede causarse de diferentes maneras pero siempre aparecerá de la misma manera.

Como ya sabemos los músculos de la pantorrilla y antebrazos se encuentran en rodeados por la fascia, si se ocasiona una lesión que produzca un hematoma o una acumulación de liquido la fascia presiona el musculo lo que evita la expansión del musculo.

Presionando esta los vasos sanguíneos y los nervios, lo que causa un trastorno circulatorio provocando esto un aporte insuficiente de sangre lo que provoca daños a los nervios.

Si se tarda mucho en restablecer el paso fluido de sangre puede llegar a necrosarse el musculo y los nervios provocando esto daños irreversibles. Estos daños producen cicatrices y acortan el musculo haciendo que este pierda su función.

Por lo general el síndrome compartimental se ocasiona por un traumatismo, el 70 % de los casos se debe a una lesión, solo en algunas ocasiones el síndrome compartimental se produce por un sobre esfuerzo.

Esta afección suele presentarse en deportistas y corredores de fondo. El crecimiento de los músculos puede provocar un trastorno circulatorio que desencadenara más adelante el síndrome compartimental.

También es causal de este síndrome vendajes o yesos demasiado apretados o el cierre demasiado estrecho en algún procedimiento quirúrgico, las mordeduras de algún animal venenoso en algún musculo pueden provocar también el crecimiento de los músculos que desencadena un síndrome compartimental.

El ejercicio físico repetitivo y de alta exigencia puede ser también causal de este síndrome, las quemaduras y las infecciones también pueden causar el síndrome compartimental.

Síntomas del síndrome compartimental

Los síntomas característicos del síndrome compartimental son dolores intensos y una sensación de hinchazón y tensión en la zona afectada, otro síntoma puede ser la parálisis del musculo, provocando la inactividad de este durante un tiempo.

Los síntomas van a variar en dependencia del musculo que se vea afectado, pudiendo afectar este síndrome a cualquier musculo que se encuere cubierto por la fascia pero comúnmente afecta a los músculos de la pantorrilla produciéndose un síndrome tibial anterior.

Las personas que sufre de este síndrome en la pantorrilla no son capaces de elevar los dedos o los pies, afectando este principalmente la piel de la parte superior del pie junto al dedo gordo.

Otros de los síntomas que puede desencadenar el síndrome compartimental son:

  • Dolor intenso durante la actividad física o alguna situación donde se comprima el musculo.
  • Sensación de hinchazón y ardor que no son evidentes.
  • Sensación de hormigueo.
  • Entumecimiento de la parte afectada.
  • En algunos casos severos el paciente no puede utilizar la parte del cuerpo donde se encentra el musculo afectado.
  • Disminución del pulso.
  • Sensibilidad anormal de la parte afectada.
  • Rigidez en la extremidad afectada.

Los síntomas del síndrome compartimental pueden variar en dependencia del tipo de síndrome que sea puede ser agudo o crónico, en ambos casos los síntomas son similares, en el síndrome compartimental crónico el dolor es mucho más intenso y no se alivia solo con reposo.

Diagnostico del síndrome compartimental

Comúnmente el diagnostico del síndrome compartimental se realiza en base a los síntomas que presenta el paciente y su historia previa. Para confirmar la existencia del síndrome, el especialista deberá comprobar la motricidad del paciente.

Deberá también examinar la sensibilidad de la zona afectada y la circulación sanguínea. El especialista para asegurarse de la afección podrá realizar una prueba de medición interna de la presión compartimental.

Esta prueba consiste en introducir una aguja en el interior del musculo a examinar, esta aguja estará conectada a un medidor de presión que analizara los datos para arrojar el resultado final.

Esta prueba resulta ser algo invasiva pero es necesario realizarla para asegurarse de la existencia del síndrome compartimental, además de esta manera podrá conocerse si es crónico o agudo y de esta manera conseguir el tratamiento efectivo.

Es importante acudir al médico si presentas algunos de los síntomas mencionados anteriormente, pues la falta de atención médica en estos casos puede llegar a producir necrosis total del musculo afectado.

Factores de riesgo del síndrome compartimental

Estos son algunos factores que aumenta en el riesgo al padecer el síndrome compartimental.

  • Tipo de ejercicio: los ejercicios con impactos repetitivos como caminar, correr diariamente aumentan notablemente el riesgo de padecer esta afección.
  • La edad: el síndrome compartimental suele afectar a hombres y mujeres de menos de 3 años de edad, aunque cualquier persona de cualquier edad puede padecer este síndrome.
  • Entrenamiento excesivo: practicar ejercicio extremo demasiado intenso y frecuentemente incrementa el riesgo de padecer esta enfermedad.
  • Fracturas y lesiones repetitivas.

Tratamiento del síndrome compartimental

Existen distintos tratamientos para el síndrome compartimental en dependencia de si es agudo o crónico.

  • El tratamiento para el síndrome compartimental crónico no se necesitan realizar intervenciones quirúrgicas, es decir, solo se necesita un tratamiento de medidas conservadoras.

Se debe mantener la parte afectada en posición baja, y aplicar compresas frías para aliviar el dolor, mantener reposo y evitar los esfuerzos que impliquen la utilización de la zona afectada.

Debe evitarse la actividad deportiva para evitar el uso de la articulación afectada, pueden realizarse estiramientos y aplicarse cremas antiinflamatorias para reducir la sensación de inflamación, se recomiendan también masajes terapéuticos.

  • El tratamiento para el síndrome compartimental agudo si representa una emergencia médica y si requiere de cirugía, es importante tomar medidas rápidas si luego de una cirugía o lesión se manifiestan los síntomas antes mencionados.

Es de suma importancia reconocer la presencia de un síndrome compartimental agudo, luego deberá colocar la parte afecta en una posición baja, enfriarla y retirar cualquier elemento que cause presión en la parte afectada.

El tratamiento quirúrgico para el síndrome compartimental agudo consiste en abrir la fascia para que el cirujano pueda eliminar nervios necróticos y tejidos musculares que afecten la articulación.

También puede realizarse una intervención quirúrgica llamada fasciotomia, que consiste en hacer una pequeña incisión en la fascia para aliviar la presión y no hasta después de 48 horas que se cierra la incisión para asegurar que se haya ido la presión.

En caso de que con la primera incisión no se haya reducido la presión se hará una segunda intervención, por ello es que no se cierra la incisión hasta después de 48 horas.

Evolución y prevención del síndrome compartimental

La evolución del síndrome compartimental dependerá del tratamiento que se le dé y al tiempo que sea descubierta esta afección. Si la presión logra reducirse a tiempo para restablecer el flujo sanguíneo la musculatura suele recuperarse por completo.

Si no se trata a tiempo el síndrome compartimental, la falta del paso de sangre ocasionara que el tejido muscular se necrose, lo que creara cicatrices en el musculo afectado.

Estas cicatrices limitaran de manera notable el uso de la articulación y en ocasiones la rigidez total de parte afectada.

Cuando estas afecciones aparecen en el brazo es más común que lo hagan en los dedos y en las manos, contrayendo los músculos de los dedos, si esta contracción dura mucho tiempo puede llegar a ocasionar daños parmente.

Si la rigidez de la articulación surge a causa de un tratamiento tardío, la curación completa de la articulación no será posible.

Estas afecciones pueden prevenirse mediante tratamientos adecuados para los trastornos circulatorios. Controles periódicos de la función cardiovascular y hemostasias ayudaran a prevenir y a diagnosticar tempranamente este síndrome.

Se debe prestar atención al momento de colocar yesos y vendajes para que no estén muy apretados y afecten los músculos, si después de una intervención o lesión usted siente alguna molestia deberá acudir de inmediato a un especialista.