¿Qué es sudeck (sindróme distrofia simpática refleja)?

¿Qué es sudeck (sindróme distrofia simpática refleja)?
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Síndrome de Sudeck o distrofia simpático refleja

Esta enfermedad puede ser conocida también como Distrofia Simpático Refleja o síndrome de dolor regional complejo (SDRC); sin embargo de ahora en más lo llamaremos síndrome de Sudeck. Esta condición es conocida desde principios del siglo XIX ya que sus síntomas son muy característicos; de hecho son los que dieron origen al nombre de “dolor complejo”.

Esta condición aparece inicialmente en las extremidades, puede extenderse a otros miembros del cuerpo y aunque es localizada, puede propagarse por brazos, piernas, espalda e incluso la cara; las personas que padecen de la enfermedad la relación con algún tipo de traumatismo, siendo este el desencadenante de todos los demás síntomas. Los médicos aun no tienen claras todas las causas que pueden ocasionar la aparición del dolor, la inflamación y sobretodo la perdida de capacidades como caminar, usar las manos, etc.

Los pacientes tratados con síndrome de Sudeck pasan por muchas etapas de diagnóstico hasta que por fin se le puede dar nombre a la enfermedad, y es una de las luchas que deben librar además del dolor y las molestias. El hecho de que la enfermedad no sea estudiada ni tratada a profundidad ha imposibilitado que se encuentre una cura concreta o un paliativo certero en contra de los síntomas del Sudeck.

Se han incorporado tratamientos que trabajan sobre el sistema nervioso o simpático para inhibir el dolor y estimular los vasos sanguíneos y lograr que con esto mejores las condiciones de vida del paciente, sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos cada caso es único y particular. Muchos diagnosticados con Sudeck tienen una evolución violenta y su calidad de vida desmejora rápidamente lo que no permite que tratamientos puntuales surtan efecto.

Este síndrome se caracteriza por atacar las extremidades de adentro hacia afuera, su aparición es silenciosa y se hace sentir cuando el dolor es intenso y desencadena la necesidad de realizar exámenes más profundos para determinar su causa. Existen dos tipos de distrofia simpático refleja y se clasificaron de este modo según el modo en el que aparecen en el organismo; ya los abordaremos a profundidad pero uno tiene que ver con los traumatismos y accidentes localizados y el otro con un daño del nervio regional.

 

Definición del síndrome de Sudeck

Es la inflamación y afección de los nervios de las extremidades causando como consecuencia un dolor intenso, inflamación y enrojecimiento del área afectada. Los vasos sanguíneos y nervios dejan de nutrir a la extremidad con la sangre necesaria, la mala circulación dificulta el movimiento, causa cambios de temperatura y puede culminar en una invalidez permanente.

Es una patología secundaria cuando aparece como consecuencia de una lesión o padecimiento que pueden ir desde un traumatismo hasta un infarto o tendencia a esclerosis. En este caso la detección temprana marca un hito para las personas que la sufren.

 

Origen del síndrome de Sudeck

La primera vez que esta enfermedad fue tratada y tipificada fue en el siglo XIX, exactamente en el año 1864 y entonces no se conocía como Sudeck sino como causalgia, nombre otorgado para hacer referencia a los síntomas que causaba en el cuerpo, los cuales eran un dolor intenso y ardor en las extremidades. En 1909 el médico Alemán Paul Sudeck, estudió y logro bautizar a la entonces causalgia o distrofia haciendo que su nombre perdurara en la historia.

 

Quién fue Paul Sudeck

Fue un ilustre médico alemán que nació en 1866 y murió en 1945 pero fue en 1909 que luego de muchos estudios y observación pudo aislar los síntomas de la causalgia e identificarla en una cantidad de pacientes para terminar tratándola con la tecnología de la época, por esos avances y sus registros fue que, en su honor, se nombró la enfermedad con su apellido.

Este médico tuvo una carrera extensa en la medicina humanista y se especializo en tratamientos traumatológicos y cirugía de huesos. Tuvo un papel relevante durante la segunda guerra mundial ya que fue parte de los médicos que tuvieron que jurar lealtad a Adolfo Hitler durante la invasión a muchas naciones. Sin embargo su carrera en la medicina se centró en aprender, ejecutar y perfeccionar sus técnicas.

 

Causas del síndrome de Sudeck

Esta enfermedad actúa sobre el sistema simpático pero no existe una causa específica, al menos hasta ahora no se ha hallado que alguna condición o patología adicional desencadene la hiperactividad del sistema ocasionando los dolores, la inflamación e incapacite las extremidades. Sin embargo se ha podido observar que es la hiperactividad del sistema simpático lo que causa todas las dolencias es por ello que algunas causas probables o factores de riesgo han sido listados para tenerlos en cuenta.

  • Traumatismos por repetición

Quiere decir que si ya se ha sufrido un traumatismo en alguna extremidad y vuelve a suceder o es reincidente puede que se desarrolle Sudeck en esa zona; también va a depender de la sensibilidad de la persona. No todos sufren de esta patología aunque estén expuestos a las mismas situaciones.

 

  • Lesiones Neurológicas

El sistema nervioso está conformado por el cerebro, la medula ósea y todos los nervios que recorren el cuerpo, en ocasiones se producen fallas en algún punto de este sistema ya sean por accidentes o factores congénitos. En algunos casos estos pueden ser desencadenantes de la enfermedad

 

  • Operaciones o lesiones físicas

Los miembros afectados por la enfermedad de Sudeck puede que hayan estado inmóviles por mucho tiempo, como es el caso de los yesos u otros sistemas para unir huesos fracturados o curar lesiones musculares. Esto ocasiona que se altere el sistema nervioso y se produzca una hiperactividad para llevar sensaciones que se perdieron durante el periodo de inmovilidad.

 

Es común que el miembro que estuvo inmóvil presente Sudeck en su etapa leve.

 

  • Estrés y síntomas psíquicos

Un agravante puede ser el hecho de atravesar por situaciones emocionales complejas que causen depresión, estrés y shocks emocionales. Ejemplos de estas situaciones pueden ser pérdida de familiares, abandono, problemas económicos, separaciones, etc. Estas situaciones pueden afectar a niños y adultos por igual aunque la enfermedad sea más comunes en mujeres adultas.

 

Desencadenantes de la enfermedad

Los desencadenantes son aquellas situaciones que ya se pueden estar presentando en el organismo y que pueden converger con las causas y originar la aparición de la enfermedad, como no existe un examen concreto que pueda detectar el Sudeck, los médicos realizan descartes de otras patologías para poder determinar finalmente el problema. Hay que tener en cuenta estos factores al momento de evaluar al paciente, ellos son:

  • Esguinces: estos pueden causar la inmovilización del tobillo o rodilla, es más común en los miembros inferiores. En algunos casos luego de un esguince y su tratamiento habitual puede aparecer el Sudeck.

 

  • Fracturas: igualmente al colocar un yeso para curar una fractura o durante la recuperación se pueden ver afectados los nervios y el sistema simpático.
  • Operaciones: no son todos los casos pero si hay suficiente evidencia para determinar que luego de un posoperatorio se ha manifestado el Sudeck en pacientes que antes no padecían de ninguna afección nerviosa.
  • Infartos al corazón: el sistema circulatorio se afecta y puede también traer como consecuencia que aparezca la

 

Por lo general la enfermedad aparece siempre después de un evento como los antes mencionados, y se debe a que, de algún modo el sistema nervioso se ve afectado y se altera la transmisión del dolor. El organismo contrae la articulación afectada así como los nervios, los músculos, los tendones y la piel. Es una enfermedad degenerativa que va evolucionando y atrofia por completo la parte del cuerpo afectada.

Se han visto casos en los cuales sucede el llamado efecto espejo, esto quiere decir que cuando aparece la distrofia Sudeck en una pierna puede aparecer en la otra, aplica igualmente para las extremidades superiores.

 

Síntomas o características clínicas

Presencia de dolor

Al fallar la irrigación sanguínea en las extremidades lo primero que se sentirá es dolor y presión en el miembro afectado. Cuando el Sudeck es antecedido por una lesión como traumatismo o fractura, es común sentir dolor pero el que se relaciona con la enfermedad es diferente. El dolor es profundo con aumentos de temperatura y ardor interno, además cualquier contacto puede aumentar la sensación considerablemente.

La ropa, cualquier tipo de exposición al tacto u otro golpe pueden desencadenar crisis dolorosas que son difíciles de tratar.

 

Inflamación de la piel

En común que en las zonas aledañas al dolor o el traumatismo se produzca induración y como evidencia se observara la inflamación de todo el miembro, el aspecto es parecido a una inflamación por retención de líquidos, la piel se tensa y al presionarla se pueden generar interrupciones del flujo sanguíneo. El dolor aumentara si se toca la zona inflamada

 

Cambios o alteraciones cutáneas

La piel se verá diferente, la zona afectada por Sudeck se tornará seca, los tonos pueden ser brillantes causados por la atrofia o distrofia. Cuando hay una alteración de la actividad simpática, los cambios de temperatura están a la orden del día y la apariencia de la piel se ve alterada con cambios de coloración producto de la hiperhidrosis.

Cuando la piel se estira demasiado producto de la inflación, se ven descamaciones y hasta grietas, heridas, eczemas y ulceras. Todo esto promovido por la resequedad y la búsqueda de paliativos que disminuyan las molestias, estos en ocasiones pueden tornarse negativos como la colocación de vendajes, fajas, etc.

Movimientos involuntarios o trastornos

En la etapa inicial del Sudeck se pueden presentar movimientos involuntarios en la extremidad producto de la compleja irrigación sanguínea y la pobre vasodilatación. Se puede presentar atrofia difusa que indica la perdida de la musculatura. Cuando hay dolor, la extremidad queda fija para evitar la sensación incomoda y esto también puede condenar el miembro a quedar en la misma posición.

Con el tiempo se puede perder la movilidad de toda la extremidad y algunos pacientes requerirán asistencia para desplazarse, comer, entre otras actividades.

Difusión de la enfermedad y los síntomas relacionados

El Sudeck suele comenzar producto de un traumatismo pero luego se extiende por el cuerpo sin razón aparente. Los especialistas han logrado determinar los tres modos en los cuales la enfermedad puede propagarse por el cuerpo.

  1. Propagación continua: es cuando la enfermedad se mueve de forma ascendente o lineal, por ejemplo, comienza en el pie y sube a la cadera, o comienza en la mano y se propaga a través de éste hasta la espalda.
  2. Propagación en espejo: cuando aparece en el brazo derecho y no sube sino que se refleja en el otro brazo, afectando a la misma altura al brazo izquierdo. Lo mismo en el caso de las piernas, pie, tobillo o rodilla.
  3. Propagación difusa: Es el caso más incómodo de todos porque puede aparecer en la rodilla y luego pasar a la espalda, la cara, el hombro, etc.

 

Osteoporosis

Un examen de contraste puede determinar si la enfermedad ya ha desgastado el hueso, en pacientes con Sudeck moderada ya se pueden notar el degaste en la articulación y la osteoporosis en parches.

¿Cómo se diagnostica el síndrome?

Los síntomas de la enfermedad son característicos de otras patologías que los médicos están en la obligación de descartar, es mediante este despeje de posibilidades que se puede dar el diagnóstico de Síndrome de Sudeck o Distrofia Simpático Refleja. No existe hasta la fecha un examen especial que pueda determinar que una persona ha comenzado a padecer de ello.

Las demás patologías con las que se comparten ciertos síntomas son: problemas de túnel carpiano, cáncer linfático, trombosis, cáncer de seno, entre otras. Todo lo que pueda afectar la circulación o articulaciones será una posible causa del dolor y los cambios en la piel, al descartar todo con pruebas complementarias se da el diagnostico final.

Exámenes complementarios para detectar la enfermedad

Cualquier especialista debe recurrir a los siguientes exámenes para determinar si se trata de alguna otra enfermedad o acercarse más al diagnóstico de Sudeck:

Termografía

Se basa en medir el calor de la zona donde se siente la molestia, ya sabemos que uno de los síntomas son los cambios bruscos de temperatura por la irrigación sanguínea interrumpida. Si el estudio arroja los cambios se acercan un paso al diagnóstico.

 

Resonancia magnética

Si la molestia se encuentra en un lugar más profundo como la cadera, otros huesos cercanos, la columna, etc. Este examen podrá determinar o descartar alguna otra enfermedad.

 

Gammagrafía ósea

Los huesos se debilitan en un cuadro de Sudeck moderado o avanzado, un contraste con los químicos correspondientes puede arrojar una hiper-captación que ocurre durante el Sudeck, según los niveles pudiera detectarse con mayor rapidez comparando con otros resultados.

 

Radiografías

Sabemos que el síndrome causa osteoporosis, sobre todo si no se ha detectado en una etapa temprana. Este examen puede abrir la puerta del diagnóstico ya que puede orientar al especialista con mayor rapidez. Una persona joven, en quienes la enfermedad suele ser más propensa, no es común que sufra de osteoporosis, de tal modo que se debe realizar una radiografía apenas se sospeche sobre la debilidad ósea.

 

Cómo avanza el Síndrome de Sudeck

Lo que se conoce hasta ahora de la enfermedad ha sido producto de la documentación constante y la observación de los síntomas en cada paciente. Se conocen dos tipos de síndrome diferenciados por su desencadenante.

  • Lesión ósea o traumatismo que no tuvo incidencia directa sobre el nervio de la zona o extremidad afectada
  • Daño nervioso localizado y extensión del mismo hasta convertirse en Sudeck

Ambos tipos comparten los mismos síntomas, lo que ha proporcionado la suficiente información como para elaborar estas tres fases de desarrollo:

 

Primera Etapa

Aparece el dolor fuerte y la sensación de ardor, la piel cambia de aspecto y surge la inflamación y dificultad para mover la extremidad afectada. Hay hipersensibilidad, cambios bruscos de temperatura. Los folículos pilosos se estimulan y aumenta la cantidad de vello en la zona así como el crecimiento de las uñas en caso de ser manos o pies. Esta etapa va del mes 0 al mes 3 luego de sentir el primer síntoma.

Segunda Etapa

También se le conoce como etapa distrófica, en este momento las arrugas que habían aparecido en la primera etapa desaparecen porque aumenta la hinchazón, los cambios de temperatura cesan y, al tacto, se torna fresca. Por otra parte las uñas en el caso de las manos y pies se vuelven quebradizas, débiles, ásperas y de coloración blanca. Esta etapa suele comenzar luego del mes 3 y hasta el 12 una vez que han comenzado los síntomas. El tejido es más propenso a reaccionar negativamente ante el roce, ya sea voluntario o accidental, la sensibilidad suele ser lo más incómodo.

Tercera Etapa

Los síntomas que se identifican con la tercera etapa aparecen luego de un año de haber iniciado el Síndrome de Sudeck. En este momento las articulaciones han sufrido un notable daño, se requerirá de la inmovilización o la misma patología habrá atrofiado la capacidad de mover y utilizar la extremidad. También se le conoce como etapa artófica y aunque el dolor no es tan fuerte como en las dos primeras etapas, en este punto la enfermedad puede diseminarse a otras partes del cuerpo y comenzar con el ciclo desde el principio.

 

Tratamientos

Existen muchos tratamientos paliativos para combatir los síntomas de la enfermedad, desde terapias de contacto, terapia ocupacional, fisioterapia, analgésicos, pomadas, etc. Lo cierto es que el tratamiento no busca erradicar la enfermedad porque hasta ahora no existe una cura. Cada año aparecen nuevos tratamientos experimentales que intentan bloquear el sistema simpático para evitar el dolor y el deterioro definitivo de todas las articulaciones.

 

Tratamientos no quirúrgicos contra el Sudeck

Medicamentos varios

Se recetan antinflamatorios para combatir los primeros síntomas que son el dolor y la inflamación. En las etapas iniciales es más fácil contrarrestar los síntomas ya que no son tan invasivos o profundos. Las dosis pueden ir en aumento según el médico considere y también dependiendo del lugar donde se haya manifestado el síndrome.

Estos medicamentos no contienen esteroides, en cambios los opiáceos, los corticoides, analgésicos y también medicinas para tratar la depresión pueden ser de gran ayuda durante esta etapa y para mejorar la calidad de vida. Otros que pueden funcionar son aquellos destinados a mejorar la circulación, recordemos que la columna vertebral del síndrome se centra en los nervios pero también en la irrigación sanguínea a los miembros afectados.

Los medicamentos para tratar el dolor siempre van de menor a mayor, esto para evitar la dependencia pero sobretodo la resistencia que pueda generar el propio organismo. Se inicia con títulos comunes como el acetaminofén y se va aumentando en grado e intensidad. Muchos pacientes requieren parches de morfina porque el dolor es constante, también requieren de otros medicamentos que puedan inhibir el dolor actuando directamente sobre el sistema nervioso central. Muchos requieren de tratamiento continuo e inyectado.

El dolor no es uno solo, aunque todos los definan así, existen muchos tipos que son tratados de manera diferente, por ejemplo.

  • Dolor nocturno: si el dolor es constante pero su principal efecto adverso es interrumpir el sueño, se recetarán antidepresivos que por lo general eliminan la ansiedad y relajan al paciente para que logre conciliar el sueño.
  • Dolor continuado: Se necesitarán los parches ya sea de morfina u otro de misma intensidad, todo lo que actúe sobre el SNC directamente.
  • Dolores difusos o espontáneos: La carbamazepina es un anticonvulsivante que ayudará a reducir estos espasmos y también la Clonidina que logra gracias a su fórmula inhibir el sistema simpático, donde se produce la enfermedad.
  • Movimientos involuntarios: los espasmos que se producen en los miembros inferiores o superiores son molestos y si se suman al dolor puede ser muy difícil combatirlos. El Clonazepam es el medicamento más recetado en estos casos.

 

Biofeedback

Estas novedosas terapias han sido la evolución del psicoanálisis tal cual como se conocía, ya no es solo sentarse a ser analizado por un psicólogo y que éste determine las situaciones o condiciones que se pueden mejorar para que una dolencia o patología sea tratada adecuadamente. Esta vez gracias a la tecnología se pueden conocer datos precisos de lo que pudiera ser el funcionamiento total de nuestro cuerpo.

En las sesiones de biofeedback, un paciente será conectad a una máquina que retroalimentará a través de estímulos visuales o sensoriales, en qué momento su organismo está trabajando adecuadamente y cuando no. También le pondrá enseñar a qué tipo de estímulos reacciona favorablemente para que reconozca en cuales situaciones puede, por ejemplo, controlar el dolor.

El paciente conoce su cuerpo pero no desde un análisis subjetivo sino desde la precisión de una computadora y los datos que el mismo paciente vaya proporcionando. Gracias a este tratamiento se puede controlar la inflamación, el dolor e incluso el avance de la enfermedad. Las sesiones están supervisadas por el terapeuta pero con el tiempo cada paciente puede hacerlo en solitario, sin embargo, la meta es que se puedan identificar las sensaciones positivas sin necesidad del equipo.

 

Terapia ocupacional

El Sudeck es una enfermedad degenerativa, con el tiempo se volverá más invasiva y puede atrofiar por completo las extremidades del cuerpo. La fisioterapia busca evitar esto desde el día uno. Con las terapias básicas que son, levantamiento de peso, roce de distintas texturas, movimientos suaves y continuados, repeticiones y ejercicios se retrasara el avance de la enfermedad al darle más tiempo a la articulación para que trabaje con normalidad.

Se regula el sistema sensorial, se normalizan los estímulos y de este modo se ayuda a los vasos sanguíneos a mantener su ritmo natural. Lo primero que se puede lograr con este tipo de terapia es la desinflamación de la zona así como la reducción del dolor y también la desaparición de las limitaciones funcionales.

Es importante que este tipo de terapia se realice durante la primera etapa de la enfermedad ya que es poco probable que una persona con las extremidades atrofiadas pueda llevar a cabo la mayoría de actividades que pudieran mejorar su salud.

 

Rutinas individuales según medición de mejorías

Cada paciente está facultado para elaborar sus propias rutinas de ejercicios según sienta una mejoría en cada caso. Algunas personas suelen presentar descalcificación desde la primera tapa pero otras pueden frenarlo con unas sencillas actividades físicas. Por experiencias comunes muchos suelen usar bicicleta estática, ejercicios de Tens y presión, contacto con elementos cotidianos como toallas, guantes, cepillos suaves para estimular los sentidos, etc.

La magnetoterapia también suele usarse de forma recurrente pero en sesiones de 15 a 30 minutos; los resultados también son variables dependiendo del paciente y su grado de atrofia.

 

Inyecciones localizadas

Una de las primeras sugerencias de los médicos, según el grado de dolor que presente el paciente es colocar inyecciones directamente en las articulaciones, muy cerca de los nervios afectados. Disminuirá el dolor y además evitará que la enfermedad avance más rápido. El fármaco que se coloca es un analgésico con la facultad de adormecer la zona directamente desde el nervio, la mejoría debería ser inmediata aunque pueden aplicarse varias sesiones pautadas por ambas partes.

 

Acupuntura

Esta técnica oriental no es aplicada por profesionales de la medicina como traumatólogos o fisioterapeutas pero si por aquellos acupuntores especializados en enfermedades que afectan al sistema nervioso. La medicina asiática contempla esta enfermedad asimismo como abordan otras patologías y tratan de disminuir el dolor a través de las agujas de acupuntura.

Un factor determinante para que la acupuntura pueda hacer un efecto positivo en el cuerpo es la detección temprana. En personas con Sudeck en etapas 2 o 3 es menos probable que se vean avances.

 

Tratamientos quirúrgicos contra el Sudeck

Cuando ya se han hecho todos los esfuerzos externos y aun así el dolor persiste causando una desmejora notable en la calidad de vida del paciente, se contemplan las opciones quirúrgicas. No se trata de operaciones que actúen sobre el sistema nervioso sino de implantes que puedan tratar directamente al dolor.

Estimulación de la médula: La cirugía consiste en colocar pequeños electrodos a lo largo de la médula, en la columna para que envíen señales e impulsos eléctricos. Estos actuarán sobre los nervios afectados para disminuir el dolor o regularizar la sensibilidad.

Bolo o Bomba analgésica: en personas con crisis de dolor muy fuertes se sugiere la colocación de un dispositivo interno que vaya segregando un fuerte calmante de manera constante. Se coloca en la zona de abdomen y tiene su efecto directamente sobre la médula espinal y el sistema nervioso central.

 

Tratamientos Naturales para aliviar el Sudeck

La principal molestia que causa del Sudeck es el dolor; puede ser un dolor tan intenso que interrumpa el sueño, la movilidad y la rutina diaria. Los medicamentos naturales que se han usado por pacientes son precisamente para tratar el dolor sin depender de químicos fuertes siempre y cuando la etapa del Sudeck lo permita.

Los medicamentos naturales más utilizados para crisis de dolor y eventualmente para tratar los síntomas del Sudeck pueden ser:

Passiflora

Encabeza la lista de plantas recomendadas para tratar los trastornos emocionales derivados de las enfermedades o simplemente de situaciones de tensión que no se puedan controlar de forma autónoma. Al igual que la Valeriana y hasta el toronjil, son recetadas para calmar la ansiedad –síntoma del Sudeck- el estrés, la depresión y la hiperactividad.

No puede sustituir los analgésicos porque no es un calmante pero sí que podrá mantener al paciente en un estado de ánimo adecuado para afrontar los demás tratamientos así como para reducir la hiperactividad cerebral que puede estar desencadenando el problema, por ejemplo en pacientes que han desarrollado Sudeck por problemas psíquicos.

 

Melissa

Es un medicamento natural que puede venir potenciado con Sauce, y en su composición encontramos ácido salicílico, el cual se encuentra también en analgésicos comunes como por ejemplo la aspirina. Esta pastilla entonces si puede tratar el dolor y ayudar al sistema nervioso sin contenidos químicos.

 

Té de Moringa

Se descubrió hace muchos años en la India este maravilloso árbol curativo, sus hojas y raíces han sido empleados en un sinnúmero de preparaciones que buscan mejorar las condiciones del cuerpo humano. En el caso del Sudeck pueden tomarse infusiones que ayuden  la regeneración interna. Esto puede equilibrar el sistema nervioso y reducir considerablemente el dolor mientras se está en las etapas iniciales.

Además puede retrasar el envejecimiento no solo del aspecto físico sino de las células, regula el colesterol y también funciona como calmante, es agradable y muy positivo para el paciente con Sudeck.

 

Infusión de cúrcuma y jengibre. 

Las personas asiduas a la medicina natural saben que tanto la cúrcuma, una raíz de color naranja, como el jengibre, muy parecido a la primera pero de color blanco, son perfectos antioxidantes. Además pueden desinflamar de manera natural; una taza de té diaria puede aliviar el dolor y bajar la presión del miembro afectado.

Algunas personas suelen agregar pimienta, y aunque su sabor no es del todo agradable, potencias las propiedades de la bebida y pueden provocar que su efecto sea más rápido y duradero. Lo mejor de todo es que son ingredientes muy económicos que pueden consumirse todos los días y no causarán ningún daño ni efecto secundario en el paciente.

 

Harpagophytum procumbens

Conocido comercialmente como la planta harpagofito, es un desinflamatorio y analgésico natural muy potente. No crece en todas partes pero si es muy famosa en su región. Ha sido importada y trasladada por el mundo para tratar dolencias que causan dolores intensos. Los especialistas no están en contra de que se utilice como paliativo del dolor y la hinchazón, sin embargo recomiendan combinarlo con analgésicos más poderosos sobre todo si la enfermedad ha avanzado demasiado.

 

Cartílago de Tiburón

Los beneficios de este cartílago se han logrado aislar para que causen en el organismo humano una regeneración ósea que todo paciente con Sudeck necesitará durante su tratamiento. Uno de los problemas asociados al Sudeck es la descalcificación y la osteoporosis localizada, cosa que con un tratamiento a base de Cartílago de Tiburón puede disminuir.

Estos tratamientos son a mediano o largo plazo, siempre y cuando exista la detección temprana y se complemente con analgésicos. Puede prevenir el desgaste de las articulaciones afectadas por el dolor y el daño nervioso. Como beneficio adicional se encuentra el refuerzo del sistema inmunológico y además la mejoría en la lubricación y función de las articulaciones.

 

Precauciones

No todas las indicaciones funcionan en todos los casos, algunas personas deben consultar previamente con un especialista antes de auto medicarse, por ejemplo, las mujeres embarazadas, las personas con hipertensión, problemas de azúcar, diabetes, resistencia a la insulina, etc deben coordinar con sus especialistas si algún ingrediente causaría un efecto adverso.

 

El Sudeck y el estado emocional

Existen conexiones comprobadas entre la enfermedad o síndrome de Sudeck y el terreno psicológico; muchos pacientes desarrollan lo que se llama reumatismo psicógeno y quiere decir que algunas condiciones psíquicas han somatizado el trastorno y lo manifiestan en algunas partes del cuerpo con dolor, rigidez de músculos o articulaciones, entre otros.

Es por ello que algunos tratamientos como el biofeedback y la psicoterapia se enfocan en descubrir aquellos males que están afectando la psiquis y así poder disminuir el dolor e incluso llega a erradicar la enfermedad. Por otra parte existen quienes luego de haber desarrollado Sudeck producto de un traumatismo o cirugía, sucumben ante el dolor y las condiciones de vida y son presa fácil en el campo psíquico.

La depresión aparece y se complica el cuadro clínico, ya sea como consecuencia o como factor desencadenante, todo enfermo de Sudeck debe tener una adecuada atención psicológica, terapia y constante observación.

 

¿El Sudeck es curable?

Todos los casos sin diferentes y en quienes logran hacer un diagnóstico temprano existe la posibilidad de reducir al máximo los síntomas, incluso hacerlos desaparecer. Por otra parte hay médicos que opinan que la enfermedad va a requerir de muchos años para lograr la rehabilitación completa. Lo cierto es que no existe una cura específica, un tratamiento único o una vacuna para contrarrestar esta patología.

El tratamiento siempre es el mismo con la diferencia del grado de afección que tenga el paciente, el sistema nervioso central puede ser tratado con inhibidores para que el dolor no se propague tan rápido y se pueda controlar la enfermedad en un solo lugar.

En ese caso la respuesta es sí, pero no en todos los casos. Curar el Sudeck va a depender de una terapia psicológica, física, analgésica y de muchas otras variables. Siempre asistidos por los especialistas adecuados y medidores de progreso.

 

Conclusión

El Sudeck es una enfermedad que apenas lleva 100 años descubierta, aunque seguramente haya estado afectando personas mucho antes de eso. Los médicos especialistas como reumatólogos, traumatólogos y médicos del dolor se mantienen en constante investigación para dar con los tratamientos adecuados y simplificar la vida de quienes lo padecen.

La enfermedad no discrimina por edad, sexo o condición social; se conoce que puede ser hereditaria pero no se han encontrado pruebas concretas de ello aunque existen casos de hermanos, padres e hijos que la han desarrollado al mismo tiempo.

Una de las mayores exigencias de la comunidad de pacientes con Sudeck ha sido que las investigaciones se hagan con mayor velocidad ya que en menos de un año, una persona puede pasar de estar completamente sana a tener las extremidades paralizadas.

Es una enfermedad en la que el tiempo es fundamental, la detección temprana y la aplicación de tratamientos adecuados puede evitar que alguien cambie su ritmo de vida o quede postrada por culpa de la degeneración, la atrofia, la deformidad de articulaciones, etc.

Un paciente con Sudeck debe tomar entre 5 o 10 tratamientos distintos para detener el avance de la enfermedad, disminuir el dolor y recuperar la movilidad perdida; el factor familiar es determinante y en muchos casos los más allegados deben instruirse en técnicas de rehabilitación que se tienen que aplicar durante todo el día y así minimizar costos y asegurar que el tratamiento funcione.

Aún hay mucho que investigar sobre la Distrofia Simpático Refleja y año tras año se incorporan tratamientos experimentales de bajo impacto que han logrado generar beneficios en algunos pacientes, pero todo depende siempre del tipo de persona y del nivel de la enfermedad.